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Porqué la representación proporcional?

Desde hace tiempo existe un gran movimiento para terminar con los legisladores denominados plurinominales, que no son otra cosa sino aquellos que llegan ocupar un cargo de elección popular a través del sistema denominado representación proporcional. La representación proporcional es el sistema en el cual se reconoce la preferencia del voto que no es mayoritario, es decir, busca que quienes votaron en gran número por una opción que no obtuvo la mayoría de votos, pero sí una cantidad significativa, sea tomada en cuenta. Por ejemplo, si en tu distrito un 40% votó por el candidato A, y un 37% por el candidato B, resulta claro que el ganador es el candidato A, pero también es cierto que hay un 60% de ciudadanos que no querían a dicho candidato, de ese 60% poco más de la mitad querían que ganara el candidato B. La representación proporcional justamente busca que aquellos que eligieron al candidato B, que son un gran número de ciudadanos, no se queden sin representante ante el órgano que eligieron. Por tanto, el sistema de representación proporcional es un mecanismo democrático que busca que los órganos colegiados de gobierno, como son la Cámara de Diputados, la de Senadores, los Congresos en los Estados y los Ayuntamientos, tengan una composición plural, en la que no sólo se represente a una mayoría que no siempre son los más, sino que estén representadas las ideologías que más simpatías tienen entre los ciudadanos. A nivel mundial la tendencia es justo que las democracias migren de la mayoría relativa a la representación proporcional. Entiendo el argumentos de muchos, en el sentido de porqué va a legislar alguien por quien no vote, lo cual ocurre en la mayoría relativa ya que al 60% que no eligió al candidato A, será representado por él. El punto se podría debatir horas, meses e incluso años, tan es así que en el mundo hay países que tiene únicamente sistemas de mayoría relativa, otros sólo de representación proporcional, y algunos, como México, mixto. Considero que la solución no es eliminar la representación proporcional, creo que sería bueno reducir el número de legisladores en el Congreso de la Unión, pero para ello creo que hay que implementar mecanismos distintos. En principio creo que los legisladores de representación proporcional no deben salir de una lista que pocos conocen (aunque se pone en la parte trasera de la boleta en la que eliges diputados o senadores), sino que debe haber un mecanismo distinto para designar a los legisladores de representación proporcional, como podría ser que se designen de entre aquellos que en sus distritos obtuvieron mayor porcentaje de votación pero que no fue suficiente para ganar, es decir, los mejores segundos lugares. La idea es que el elector conozca plenamente a quienes aspiran a un cargo de elección popular a través de la representación proporcional, y esté consiente de ello al momento de votar. Para complementar la representación proporcional creo que deberían implementarse otros mecanismos, como son; un verdadero sistema de rendición de cuentas, en el que la ciudadanía no sólo conozca las acciones que se están llevando a cabo, sino que también las cuestionen y juzguen, que exista una interacción entre ambos actores. Por otro lado, también se debe buscar mayor transparencia de los legisladores, y partidos políticos, que sean sujetos obligados directos. En todo esto, la ciudadanía también tiene un papel preponderante, que es estar al pendiente de la actividad de todo aquél que tenga un cargo de elección popular, y de los propios partidos. Al final, de una forma u otra, considero que al eliminar la representación proporcional lo único que lograríamos es tener un congreso o un cabildo dominado por un sólo partido, en la mayoría de los casos, o por dos en algunos, (ver últimas elecciones diputados de mayoría relativa), lo que se traduciría en una menor representación y pluralidad en los órganos colegiados, es decir, un retroceso democrático a mi parecer. Eliminar la representación proporcional del sistema democrático mexicano no sólo es decir que se acabe y ya, sino que conlleva estudiar sus repercusiones e implicaciones, ya que es un sistema que se ha ido implementando a lo largo de la historia, por lo que, de golpe eliminarla, no es la solución. Aunque reconozco que es tiempo de dar el siguiente paso y mejorar el sistema, como he propuesto.